miércoles, 10 de octubre de 2012

El mayor brasilero de todos los tiempos (Parte Uno)


¿Juego televisivo o mapa cultural?

El formato televisivo es de la BBC. Se llamó originalmente “100 Greatest Britons” (Los 100 británicos más grandes) y el ganador fue Winston Churchill. El programa se hizo en numerosos países alrededor del mundo, con resultados dispares, a veces, sorprendentes.

En Argentina se llamó El Gen Argentino y el General José de San Martín, prócer de la independencia sudamericana, fue el elegido. En Alemania se llamó Lo mejor de nosotros, y el mejor fue Konrad Adenauer. En Chile tuvo como nombre Grandes Chilenos y el más grande fue Salvador Allende. En Italia se lo denominó El italiano más grande de todos los tiempos y ése es Leonardo Da Vinci. ¡Bien!

Pero en otros países los resultados son llamativos. En España ganó el rey Juan Carlos. En Portugal, el más votado fue el dictador Antonio Salazar. En los Estados Unidos ganó el actor, devenido presidente conservador, Ronald Reagan. Y cuesta creerlo.

En Grecia eligieron a Alejandro Magno. En la India a la madre Teresa. En Sudáfrica a Nelson Mandela. Grandes personalidades de la historia.

Y le llegó el turno a Brasil.

El mayor brasilero de todos los tiempos ya sorprendió cuando se conocieron los 100 más votados. Muchos, pero muchos, impresentables, sobre todo los delincuentes que encabezan la Iglesia Universal; y varios representantes del movimiento evangélico que está destruyendo la cultura brasileña. Mezclados con figuras del espectáculo de dudoso valor, muchos deportistas, algunos políticos, un par de dictadores, unas pocas personalidades de verdad interesantes, etc. De todo, como en botica.

Pero ustedes ya sospecharán que hay algo más. Claro que hay. Entre los 12 finalistas había, nada más y nada menos, seis personalidades que son o fueron, como mínimo, bisexuales, ya que ninguno se asumió homosexual públicamente.

¿Tendría que hacerle caso a mi amigo Diego y no sacar a nadie del armario contra su voluntad? Es una posibilidad. Y entonces también me pregunto: En un país como Brasil, donde la presión política de los grupos evangélicos le gana pulseadas permanentemente a la misma presidenta Dilma, agrediendo sistemáticamente al colectivo LGBT, ¿es legítimo seguir en el armario y ver como se asesina impunemente a una persona LGBT por día? Diego me diría que salir del armario es una decisión de cada uno.




Bueno, yo decido sacarlos del armario, porque pienso que si todos los que en este país son –al menos- bisexuales lo hicieran público, la presión sobre el gobierno y el congreso serían al revés. Se votarían leyes que están cajoneadas (Criminalización de la homofobia, por ejemplo), se implementaría la educación sexual en las escuelas  (eliminada por presión de los conservadores), se debatiría y aprobaría la ley de matrimonio igualitario, etc.

(Continuará)



3 comentarios:

Anónimo dijo...

A pesar de lo que uno reniega de nuestro país, en estos temas por suerte, estamos mucho mejor que Brasil...apurémonos a resolver los temas pendientes antes que la iglesia evangelista tome más fuerza acá también!!
Besos
Sergio

Franco Gordo Puto dijo...

Muy cierto Sergio.

Estamos mejor en varios aspectos.

Con referencia a las iglesias evangélicas, la única manera de pararlos es con decisión política. No seguir dándoles un espacio que no les pertenece, porque entre sus principios no está la búsqueda del bien común, sino ver como roban a la gente y sumergir al país en el atraso.

Franco Gordo Puto dijo...

Acaba de morir hoy (11-10) un joven de 20 años en Brasilia. Lo acuchilló (el fin de semana) un mozo de 18 años, porque sus compañeros de trabajo le hacían bulas, sugiriendo que el cliente "gay" estaba intentando seducirlo.

http://df.gay1.com.br/2012/10/df-morre-jovem-gay-esfaqueado-por.html#