domingo, 26 de diciembre de 2010

Regla de tres simple

Estábamos cenando un grupo de amigos, varios de ellos Osos y cazadores, y la conversación se fue derivando –como muchas veces, como casi siempre, bah- hacia el más elemental puterío. Fue entonces que se mencionó que tal cazador era pasivo. A lo que uno de los Osos presentes, con su mejor cara de inocente, casi haciendo puchero, se lamentó: - ¡Entonces me mintieron, los cazadores no son todos activos! Entendimos la ironía y la risa acompañó el final del comentario.

Cuando llegué al mundo de Osos yo pesaba cerca de ochenta kilos, y me informaron que era un cazador. No pregunté mucho, pero tenía la misma falsa información que el Oso de la cena.


Por entonces, hace unos diez años, estaba yo en La Escondida, cuando la playa nudista cercana a Mar del Plata no era tan conocida, y mi vista fue cautivada por un hermoso gordo que salía del agua. Me fui acercando y no necesité hacer ningún esfuerzo porque fue él quien inició la charla. Desnudos, sentados en la arena de frente al mar, Horacio, tal el nombre de mi nuevo amigo, dijo que me encontraba cara conocida. Hablamos de fiestas de Osos y de allí su recuerdo. Yo ya estaba afinando la puntería, para que la ocasión termine de la mejor manera, cuando llega un flaco, también nudista, termo en mano. El termo del mate.

Juan Manuel se presentó, se quejó del tiempo que tardaron en calentar el agua en el barcito de la playa y se puso a cambiar la yerba. Preguntó si yo tomaba mate y se armó la ronda. Se acabó el agua, se fue el sol y la hora de la despedida se hizo presente. –Anotá mi teléfono, dijo Horacio, porque hoy nosotros ya nos volvemos a Buenos Aires. Yo hice como que me disponía a buscar lápiz y papel, pero –estando desnudo – no tenía dónde guardarlos. Se escucharon comentarios un poco obvios y Juan Manual, revolviendo en su mochila, encontró lo necesario. Intercambiamos teléfonos y nos despedimos.

Unas semanas después Horacio me llama. Se escucharon las preguntas de rigor y llegó la invitación. – ¿Querés venir a casa y hacemos algo los tres? – Es que solo me gustan los cuerpos como el tuyo. Intenté una excusa. – No hay problema, yo me las arreglo para atender a los dos. Fue la respuesta-desafío de Horacio y acepté.






Ya en plena acción dejé que tomaran ellos la iniciativa. Se notaba que no era la primera vez que eran tres en esa situación. El trío les resultaba familiar. Mientras Horacio me besaba, Juan Manuel se ocupó de besar cada parte de la generosa anatomía de su pareja. Horacio de pie junto a la cama me pidió que me pare sobre ella y fue su turno de saborearme mientras Juan Manuel se demoraba en poner a punto el miembro de Horacio. Entonces Juan Manuel se acomodó de modo que pudiera ser penetrado y Horacio – que me había colocado el preservativo con su boca – me indicaba que tome mi lugar en la escena. Era como un trencito donde fui furgón de cola por un placentero rato.

Así, en un ménage à trois, descubrí lo que años más tarde sería un comentario ácido de un Oso en una cena.

13 comentarios:

Edu dijo...

Interessante! Nunca tive essa idéia de que os caçadores seriam apenas ativos porque, bem... sempre quis ser comido (também), rsrs. Beijos e boas festas!

Gordo puto, amén dijo...

Obrigado Edu.

Bom final de Ano para você também.

Abraços.

el osculador dijo...

"No hay problema, yo me las arreglo para atender a los dos". Generoso el gordito. Yo siempre he pensado que en un trio es complicado tener un dominio de la situación. Por eso es nunca me animé a una experiencia como esa. Parece que Horacio tenía un buen control de la cama de a tres.
Yo también soy cazador y no soy del todo activo. Otro mito que se cae.
Deliciosa anécdota, Franco.
Saludos para vos y Raúl.

Gordo puto, amén dijo...

Sí Guibu, hay gorditos muy generosos. Ja, ja.

Y coincido. Los tríos a veces se complican. Recuerdo uno en que el otro cazador no era copado como el de este relato y después me reclamaba que me había interesado más por el Osito que por él...

Buen año!

¿Lesbiana? dijo...

Coincido con la complicación del trío. Y en lo que respecta de ser cazadora, desde mi punto de vista, creo que cada cazador tiene su estrategia. Y puede estar elaborada en torno a la pasividad. Encarar en la cazeria es solo eso. Lo demás son estereotipos.

Saludos!

Emi_Sur dijo...

interesante y extraño a mi pequeño mundo lo de cazadores y cazados... a veces creo que las "presas" no son mas qu lobitos en pieles de cordero...que ya saben la medida del cajon en el que moriran de amor todos los que empuñan el arma de caza.


Me encantaron las pics jajajajja

Gordo puto, amén dijo...

Lesbiana?
Coincido.
Gracias por pasar.

Emi
Es así, tal cual.
Gracias por pasar.

Besos.

Anónimo dijo...

Hola Franco !!!
Que alegría me dió descubrir que este blog, al que caí por casualidad, es el tuyo.
Debo confesarte que cuando lo vi pensé: -¨Le robaron el título del libro a Franco¨... pero no !... eras vos nomás.

Me acuerdo de Horacio.
SI, también pasó por mi cama...
vos me diste el teléfono...

Adivinaste quién soy?
La mención de Playa Escondida me hizo recordar como te lo levantaste a mi gordito en la playa y nos pusiste en contacto con el Club de Osos del cuál nos hicimos socios ese mismo año.

Beso para vos y para Raúl...
Mejor dicho...
Para Raúl 2 besos y 10 EEEPPA !

Firma: ganymede1959 y____.c__
P.D. no tengo ID en gmail, por eso te mando este saludo como anónimo.

Gordo puto, amén dijo...

Hola Ganymede!
Qué bueno verte por acá!

Yo me mato escribiendo y Raul se lleva todos los elogios?
Ja,ja,ja.

Ahora en serio, con Raul siempre nos acordamos de ustedes y nos prometaemos que cuando estemos por Buenos Aires nos vamos a encontrar para "matar a saudade".

Besos a los dos,
los queremos mucho.

Anónimo dijo...

se vieres pra paraiba ia me encontrar um louco por gordo

Franco Gordo Puto dijo...

Obrigado...

fm dijo...

Estás buenazo papi!! ... sinceramente, te confieso me fundo en tú mirada (me encanta), ojala en mi país pudiera encontrar un hombre maduro con la luz envolvente que posees tú; y haces nacer esa peculiar y tan escasa pasión interna en mi, la cuál te voy a confesar que me es muy díficil de encontrar en mi país, ...la llama que me inspiras en mí, nace por esa mirada vuestra tan penetrante y profunda.
Saludos y abrazos!! ..un oso solitario areo, recién cuarentón desde la vecina orilla...

Franco Gordo Puto dijo...

Muchas gracias fm
Abrazo!