miércoles, 25 de enero de 2012

Se oyen risas (otros desnudos subjetivos)


Durante algunos años de mi vida (ahora creo que más que los aconsejables) viví en parroquias.

Había estudiado para ser cura y, definitivamente distanciado de la jerarquía católica, acepté vivir y trabajar como laico en una parroquia de un pueblo de la provincia de Buenos Aires, donde los curas tenían una visión del cristianismo semejante a la mía.

Esa visión -abierta, participativa, democrática-  hacía que numerosas personas se acercaran a esa iglesia para sumarse a la propuesta de trabajo y que la casa parroquial estuviera siempre poblada de entusiastas creyentes  que hacían parte del proyecto.

En el orden doméstico, la casa era mantenida (limpieza, compras, etc.) por dos solteronas, las hermanitas Caricato. Un día a la semana, que los curas usaban como su día libre, ellas tomaban posesión de la casa y del templo y comandaban la tarea a ellas confiada.

Se sentían un poco dueñas.

El cura párroco frecuentemente viajaba para dar cursos por el país y por América Latina. Quedaban a cargo de todo los dos curas jóvenes. Un verano el cura viajó y la casa parroquial sumó, al clima tumultuado de la actividad habitual, la presencia constante de un importante grupo de jóvenes que se amanecían en la casa parroquial entre mates y guitarreadas.

La noticia circuló rápido por el pueblo y las hermanitas Caricato, celosas de su territorio, llamaban frecuentemente para ver si los padrecitos necesitaban algo. Siempre llamaban de día, pero un día llamaron cerca de la medianoche. Éramos unas veinte personas allí reunidas, haciendo lo que de costumbre. Atendió uno de los curas.

- ¿Padre Enrique? – Preguntó la más joven de las solteronas.
- Sí.
- Llamábamos para ver si necesitaban algo.
- Gracias, no… Pero son casi las doce de la noche… No tenían por qué molestarse.
- No es molestia. ¿Está todo bien ahí?
- Sí, claro. ¿Por qué pregunta?
- No… Nada… Bueno, sí. Es que se oyen risas de mujeres desnudas…




8 comentarios:

Fani Gay dijo...

Maravilloso relato!!!

Gordo puto, amén dijo...

Gracias por pasar y comentar, Fani Gay.

Unknown dijo...

Muy bueno. Me hizo reír.

Gordo puto, amén dijo...

Gracias Unknown.
Era la idea.
Abrazo.

OSOBTA dijo...

Muy buena historia como siempre genial, me he podido reír muchísimo muchas gracias por compartirla
Saludos
Leonardo

Gordo puto, amén dijo...

Gracias Leonardo.
Muy generoso, como siempre.
Abrazos.

Anónimo dijo...

Es raro como el cyberespacio se llena y desborda de contenido inútil, y aun asi, llegamos a estos puertos. Muy agradable relato. Me llevo (con su permiso) la imagen de la risa desnuda.

Franco Gordo Puto dijo...

La risa desnuda está aquí para los que quieran llevarla.

Gracias por pasar y dejar tu comentario.

Saludos!