martes, 1 de septiembre de 2009

Dos fotos en un libro


Hace algunas semanas, a través de uno de los tantos perfiles que tengo en páginas de Osos, me contactaron dos fotógrafos argentinos, Osos ellos, para preguntarme si me interesaba participar en una sesión de fotos. Respondí que sí. Coordinamos día, hora y lugar. Cuando llegaron pregunté cuál era el destino de las fotos.
-Es para un libro de fotos de Osos que se está preparando en San Pablo, Brasil.- respondieron.
-Y contactaron otros voluntarios para ser modelos? - quise saber.
-Sí. Y tuvimos mejor respuesta en Brasil que en Argentina.
Mi tiempo disponible no era mucho esa tarde. Propuse que hiciéramos las fotos. Como no había habido mucho dato anterior al hecho, me vestí "de manual", jeans y camisa a cuadros, con el solo agregado de unos tiradores. El lugar en que nos encontramos no disponía de muchos ángulos, de modo que fuimos cambiando los muebles de lugar, para ambientar diversos espacios.
Luego de las primeras fotos -retratos, medio cuerpo, cuerpo entero- uno de ellos me propuso que desprenda el primer botón de la camisa, para que asome un poco más el pecho. Lo desprendí y les informé que no tenía problemas en seguir sus directivas para las siguientes fotos.
Así, camisa desprendida, solo con tiradores, sin tiradores, pantalón desprendido, solo boxer y al natural fue el previsible orden de las tomas.
-Ya habías posado alguna vez? - preguntó el más bonito de los dos.
-Sí. Una vez, a Max, uno de los socios del club, se le ocurrió hacer una invitación a una fiesta con una foto propia y fui el modelo (nota: la foto que ilustra este post es de esa sesión). Otra vez le pedí a un amigo fotógrafo, el Koala, que me hiciera algunas fotos para los perfiles, y es la que ustedes vieron. Por qué?
-Por nada. Mirás bien la cámara.
- Bueno, gracias.
Más de docientas fotos después dimos por terminada la tarea.
- Y para cuando está previsto el lanzamiento del libro? - pregunté.
-Para diciembre. Y algo que le decimos a todos los que colaboran es que, como mínimo, dos fotos de cada uno van a ser publicadas en el libro.
- Bueno, avisen cuando salga.
Los acompañé hasta la puerta y quedamos en volver a vernos.

6 comentarios:

Javier dijo...

La foto es muy bonita y te inspira un dejo de curiosidad, de como debe ser el resto de la persona que se esconde tras ese manto. Pienso siempre que para poder ser un buen modelo se necesita un poco de ese estilo y simpatia particular, y tu lo tienes...

Gordo puto, amén dijo...

Gracias Javier.
Un abrazo.

Alejo dijo...

pero no se le llama osos a los gays gordos? pregunto nomas.
saludos y si tenes ganas firmame el blog que estoy apoyando a una amiga. saludos.

Gordo puto, amén dijo...

No necesariamente un gay gordo es un Oso. Puede serlo, pero el concepto de Oso es un poco más específico: varón, gay, robusto, panzón, con vello corporal y/o facial, y con una actitud masculina. En general está aceptado así. Pero Oso es un concepto en construcción.

el osculador dijo...

Deliciosa foto, Franco. Otro gran aporte a la cultura osuna. Espero que cuando el libro de fotos salga publicado pueda conseguirse fácilmente. Saludos.

Gordo puto, amén dijo...

Gracias Osculador.
Yo también espero que la distribución nos incluya, y no quede solo en San Pablo.
Abrazo.