miércoles, 19 de mayo de 2010

Así en Rio como en Buenos Aires

Entre las muchas cosas que compartimos con Raul, mi marido, está el placer por la lectura. Nos hemos regalado mutuamente libros que nos permitan conocer la historia e idiosincrasia de nuestros respectivos países y sus habitantes. Entre los numerosos títulos de literatura clásica de Brasil (de Machado de Assis, Jorge Amado, Carlos Drummond de Andrade, Clarice Lispector, Lima Barreto, Jose Lins do Rego, Rubem Braga, etc.), estaba Casa Grande & Senzala, de Gilberto Freyre. Cuando me lo entregó, Raul me dijo: “es un tratado de sociología, pero se lee como literatura”. Era cierto, fue tan placentero de leer como los otros y, precisamente en ese libro, encontré una frase del prestigioso escritor que afirma: “El ambiente en que comenzó la vida brasilera fue de casi intoxicación sexual.”

La idea que se tiene de Brasil en general y de la ciudad de Rio de Janeiro en particular en diferentes puntos del planeta y en especial en Buenos Aires es, gracias a la imagen profusamente difundida del carnaval, de un clima de fiesta permanente. Sin embargo, en mi experiencia, la realidad no corroboró la sentencia que, sin inocencia, Freyre incluyó en su estudio jugando con la idea que el pasado se prolonga en el presente.

Creo que la paráfrasis del título me puede ayudar. Muchas veces esperamos que las cosas sucedan de modo similar a como las conocimos en otro tiempo y lugar. Y la realidad puede ser tan cruel como previsible.

Cuando llegué a los Osos de Buenos Aires, casi de inmediato encontré un espacio en el que me sentía como en mi casa. Desarrollando tareas que me eran familiares, principalmente vinculadas a la comunicación y animación de eventos. Pero la actitud del grupo ya formado, al comienzo, no fue de pronta acogida, por el contrario, el recelo fue el gesto más frecuente.

En casi diez años de conversar con Osos de todo el mundo, el relato se reitera. En Londres o Santiago, Sídney o Tokio los Osos tienen un comportamiento similar. Raul, el primer día que me acompañó a la sede del club de Osos de Buenos Aires, vivió en carne propia el vacío ante “el nuevo, el desconocido”. ¿Será inseguridad?

Desde que vivo en Rio de Janeiro comencé a reencontrarme con amigos Osos cariocas que he conocido en Buenos Aires. También fui invitado a varios festejos de cumpleaños de Osos amigos de Raul y frecuenté encuentros de los osos de Rio, tardes de sauna y pantagruélicas cenas osunas. La constante en cada ocasión es que quienes se acercan a saludar y conversar en cualquiera de estas situaciones son los amigos ya conocidos. Nunca se me acercó nadie a conversar (o intentar algo más divertido) en todas esas situaciones. En eso, tanto en Rio como en Buenos Aires, la actitud parece calcada.

Pero como algunos saben, yo no soy de quedarme esperando. En una fiesta de Osos de Rio, había un hermoso ejemplar de Oso que estuvo solo en la barra durante horas. Con la vista fija en una pantalla parecía estar ajeno a lo que sucedía en la fiesta. Pregunté a mis amigos si lo conocían y todos coincidieron en que solo lo habían visto frecuentar las fiestas, pero que nunca hablaba con nadie y mucho menos, lo habían visto irse acompañado.

Me acerqué al enigmático personaje e intenté iniciar una conversación. Saludé y por respuesta obtuve una especie de gruñido que inquiría, con mirada desorbitada, qué pretendía. “Solo saludar, ¿todo bien?” Respondió que sí y siguió mirando la pantalla como si yo no estuviera allí. Ante el rotundo fracaso intenté despedirme. De reojo, gruñó algo más, absolutamente incomprensible, y volvió a concentrarse en su trago y la pantalla de video.

Dice Les Wright en The Bear Book que, “un Oso es un hombre gay que está tan cómodo siendo un hombre como siendo homosexual, y que tiene un gran corazón”. Espero que mi próximo intento de acercarme a un Oso en una fiesta tenga más que ver con los dichos de Les Wright y Gilberto Freyre.

3 comentarios:

ALICIA dijo...

"que tiene un gran corazón" Totalmente de acuerdo, si, si.Tienen un gran corazón, y son tan tiernos!!!(no más que mi niña bonita,pero lo son) y muy inteligentes =).Besos!

Gordo puto, amén dijo...

Gracias Bonita,

besos!
Franco

Martín dijo...

www.mundialinsano.blogspot.com

Te dejo mi nuevo blog. Un suplemento especial dedicado a las boludeces del mundial. Saludos